Equipos capaces de movilizar miles de litros de agua y devolver oxígeno a las profundidades, se instalan como esperanza concreta para revertir la crisis ambiental más grave en décadas.
El Lago Vichuquén, por décadas refugio de veraneantes, lleva años mostrando señales de agotamiento. La crisis ambiental más grave en su historia obligó a su cierre en diciembre, a días del inicio de una nueva temporada estival. La anoxia en su fondo —esa falta total de oxígeno que vuelve imposible la vida— ha sido la raíz de la mortandad de peces, la proliferación de algas y cianobacterias, y la transformación de un paisaje que se aleja cada vez más de la postal que recordaban las familias. La consecuencia ha sido la prohibición total de su uso.
Hoy, una tecnología probada en la Patagonia se perfila como posible solución al grave problema lacustre. En medio de la crisis, la empresa DVS Tecnología, con sede en Puerto Varas, ha propuesto desplegar sus equipos patentados de desplazamiento de grandes volúmenes de agua, una innovación que promete devolverle al lago su capacidad de respirar. La tecnología podría instalarse en distintos puntos del lago y convertirse en una solución concreta de recuperación ambiental.
Los equipos de DVS movilizan hasta mil 200 litros de agua por segundo —equivalentes a 4 mil 300 metros cúbicos por hora— en dos direcciones: desde la superficie al fondo, llevando oxígeno a las zonas críticas, o desde el fondo hacia arriba, simulando fenómenos de surgencia que traen aguas profundas y frías a la superficie, como ocurre de forma natural en lagos y océanos.
“Lo importante es que podemos captar agua con muy buenas condiciones de oxígeno y llevarla a lugares donde se produce hipoxia, como en el caso del Lago Vichuquén, donde existe una anoxia prácticamente total en el fondo”, explica Gonzalo Fernández, ejecutivo de la empresa.
La propuesta, ya utilizada en centros de cultivo de salmón en la Patagonia y en otros lagos, no busca maquillar los síntomas, sino enfrentar la causa.
“Nuestra técnica va directamente a tratar la anoxia del fondo del lago. Todo lo que estamos viendo —blooms de algas y mortalidad de peces— tiene su origen en esa falta de oxígeno, que libera fósforo en grandes cantidades”, señala Raimundo Vives, gerente comercial de DVS. La recuperación, enfatiza, pasa por restablecer el equilibrio natural en profundidad.
La comunidad observa con esperanza la posibilidad de remediar el impacto por enriquecimiento orgánico, para que puedan volver a disfrutar del lago, parte esencial de la memoria y la identidad local. La tecnología de DVS se presenta como una herramienta para detener el deterioro y abrir la opción de que Vichuquén vuelva a ser un espacio de vida, turismo y encuentro.

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