Expertos advierten que la profesionalización del rubro es clave para capturar rentabilidades que superan en 35% al arriendo tradicional, mientras el mercado premia cada vez más la ubicación, el diseño y la gestión especializada.
El sur de Chile despierta en invierno. Aunque enero y febrero marcan el peak de la temporada turística en los lagos Villarrica y Llanquihue, su atractivo paisajístico y su oferta turística, gastronómica y cultural extienden la actividad hacia los meses fríos, atrayendo a una demanda que, año a año, sigue creciendo. En ese contexto, la renta corta en plataformas digitales como Airbnb se ha convertido en la herramienta preferida para quienes buscan un alojamiento soñado para disfrutar un merecido descanso y para quienes quieren rentabilizar una segunda vivienda.
Según Javier Nuño, gerente general de Co-Hosting Chile, empresa boutique especializada en renta corta en la zona sur, la demanda turística en la zona lacustre está aumentando de manera sostenida, aunque advierte que la oferta ha crecido aún más rápido, lo que ha intensificado la competencia. “Si bien los promedios de ingreso se han mantenido relativamente estables, al ver el detalle notamos que ciertos grupos de propiedades con características específicas son las que llevan ese promedio al alza, en tanto que el grueso del resto va notoriamente a la baja”, señala el experto, aconsejando a quienes están pensando en invertir para renta corta, evaluar bien las opciones para obtener los retornos esperados.
Las cifras, sin embargo, son elocuentes para quienes eligen bien. Según estimaciones de Co-Hosting Chile, un departamento promedio en Puerto Varas puede generar ingresos de 3,5 millones de pesos en un solo mes de verano. Y la diferencia entre una propiedad bien administrada y una similar gestionada de manera informal puede llegar a $25.000 diarios adicionales, junto con un 44% más de ocupación.
“Esa es la diferencia de contar con una gestión de estrategias de precio y de visibilidad online de las propiedades, orientada a maximizar los ingresos, que se preocupe desde la calidad de las fotos que se publican en las plataformas hasta la experiencia del huésped. Es importante contar con una propuesta para huéspedes que tengan mayor disposición a pagar, que te dejen buenas reseñas y al final, eso es lo que hace que la propiedad genere buenos ingresos”, asegura Nuño.
Desde el punto de vista de la propiedad, las variables claves a la hora de conquistar a quienes buscan un alojamiento en vacaciones son la proximidad a la costanera, buenas vistas, la decoración y la disponibilidad de amenities tipo hotel —gimnasio, piscina temperada o hot tub— que son determinantes para escalar esos ingresos.
Enrique Loeser, gerente Comercial de Inmobiliaria Altas Cumbres, aporta una cifra que resume el atractivo del modelo: “Un estudio que realizamos en Villarrica, donde tenemos el proyecto Costanera Villarrica, arrojó que la renta corta o por días tiene un valor 35% superior al arriendo por periodos largos”, lo que atribuye a su ubicación en primera línea de lago, un segmento exclusivo y de alto valor por la escasez de terrenos, fenómeno que también se repite en Puerto Varas, donde cuentan con el proyecto Cumbres del Lago 2, en segunda línea de la costanera.
Según el ejecutivo de Inmobiliaria Altas Cumbres, la consolidación del mercado de renta corta aún incipiente, pero en curso: “Poco a poco están surgiendo empresas especializadas en administrar renta corta en estas ciudades y observamos que el estándar de las propiedades en Airbnb está mejorando, donde destacan las unidades más nuevas, más equipadas, que ofrecen una experiencia diferenciadora a los huéspedes”.
En este sentido, un elemento que cobra protagonismo creciente es el diseño de interiores para cautivar la demanda más selectiva y exigente. La decoradora Carla Hevia sostiene que el interior debe reflejar el exterior para transmitir relajo desde el primer momento. “Las propiedades que mejor funcionan son las que tienen una propuesta estética coherente, auténtica y alineada con el estilo del lugar que visitan los huéspedes”, explica.
La decoradora recomienda poner atención en los detalles, desde la resistencia del mobiliario hasta la calidad de la iluminación y el confort térmico, ya que cada detalle incide directamente en las reseñas y, por tanto, en la ocupación futura. “Las propiedades más fotogénicas captan más atención en las búsquedas online, dado que las decisiones de reserva se toman cada vez más desde la imagen”, señala Carla Hevia.
El escenario que se perfila para las vacaciones de invierno 2026 confirma la tendencia: el mercado de renta corta en los balnearios lacustres del sur está madurando. Ya no basta con tener una propiedad bien ubicada; la rentabilidad depende hoy de la gestión profesional, el estándar del equipamiento y la experiencia del huésped. Con este en mente, los expertos coinciden en que la zona lacustre sigue siendo una apuesta sólida.![]()
